Con el tiempo más te convences, que no estás en esta vida, para cumplir caprichos o expectativas ajenas...
Arrancaste esta vida de cero, con lo mucho o poco que te toco rodearte, con el tiempo fuiste construyendo con lo que te enseñaron, con lo que aprendiste. Llegado un punto, te toca hacerte consciente de las cosas, de cómo funciona el mundo. Llega un momento, en que tenés que bajarte del asiento de pasajero y empezar a conducir tu propio viaje. Dejar de esperar de los demás, dejarte de excusarte en falsos méritos. Comenzar a generar tu 'suerte', dejar de caer en la creencia, en lo que te dicen, lo que te indican como normal o justo, siendo que es relato berreta. Tenés que dejar de creer que, los demás son responsables de tus malas decisiones, de tus ocurrencias. Tenes que empezar a moverte por vos, aprender que nada viene de la nada, que si no pones esfuerzo de tu parte, las cosas no ocurren (salvo que tengas a alguien menos consciente, alimentando ineptitudes). Pero a veces, así elegís transitar esta vida, viviendo de apariencias, en búsqueda constante de la valor...