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Con el tiempo más te convences, que no estás en esta vida, para cumplir caprichos o expectativas ajenas...

Arrancaste esta vida de cero, con lo mucho o poco que te toco rodearte, con el tiempo fuiste construyendo con lo que te enseñaron, con lo que aprendiste. Llegado un punto, te toca hacerte consciente de las cosas, de cómo funciona el mundo. 

Llega un momento, en que tenés que bajarte del asiento de pasajero y empezar a conducir tu propio viaje. Dejar de esperar de los demás, dejarte de excusarte en falsos méritos. Comenzar a generar tu 'suerte', dejar de caer en la creencia, en lo que te dicen, lo que te indican como normal o justo, siendo que es relato berreta. 

Tenés que dejar de creer que, los demás son responsables de tus malas decisiones, de tus ocurrencias. Tenes que empezar a moverte por vos, aprender que nada viene de la nada, que si no pones esfuerzo de tu parte, las cosas no ocurren (salvo que tengas a alguien menos consciente, alimentando ineptitudes).

Pero a veces, así elegís transitar esta vida, viviendo de apariencias, en búsqueda constante de la valoración externa, sobrado/a de infulas. Pensando que los demás deben cubrir tus necesidades, llenar tus espacios, allanarte la vida. Y así terminan, siendo los capitanes de su propio Titanic.

Solo quien se esfuerza, es consciente del valor de las cosas, de los momentos, de la vida. Así que cuando tengas ocurrencias, caprichos y necesidades, medita un ratito que haces por solucionarlo por tu cuenta, sin esperar que los demás te saquen del fuego que vos mismo/a avivas.

Y siempre, recordá y da gracias, a quien te allano parte de esta vida, que hoy reclamas tuya; pero por la cual no haces nada por demostrarlo.

Y para el que conoce el valor verdadero de esta vida, que no se deje llevar por quienes solo sobreviven y no se animan a vivirla. Tu esfuerzo, tu tiempo, tu persistencia es fruto para tu provecho, no para quien solo elige parasitarlo...

#ReflexionesenOjotas
#ApuntesalMargen

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