Pero esto no es tema de cansancio, ni de angustias; estos síntomas más me lo da cierta gente. Quizás este autoacelere, se da por exceso de ideas por venir y lo que me cuesta quedarme quieto. Proyectos en carpeta, momentos por vivir, lugares a los que todavía no fui, pero que ya he caminado muchas veces en mi imaginario. Tampoco, muchas veces extraño esas horas de mas, ya que el desgano tiene su propia forma de dormir a la gente, aunque esté despierta. Yo prefiero perder horas de sueño antes que perder ganas. Posiblemente, luego habrá tiempo de sobra para dormir. Lo que no habrá, es tiempo de sobra para ir detrás de lo que querés. ¿ Cuántas personas conocés, que solo se acuestan a esperar, en vez de salir a su encuentro? MC #ReflexionesenOjotas #ApuntesAlMargen Ig @mauriciocaminosok
La cámara puede resultar honesta, objetiva, pero hasta cierto punto. Ella registra luz que rebota, formas que están ahí, instantes que no vuelven. Pero eso es apenas la mitad del trabajo. La otra mitad la pone quien aprieta el botón en determinado momento. Dos personas pueden estar paradas en el mismo lugar, mirando lo mismo, con la misma luz cayendo igual para las dos; pero las fotos que se lleva cada una, pueden no se parecerse en nada. Porque uno, no solo fotografía lo que tiene enfrente; fotografía lo que ese paisaje le mueve por dentro. Quizás alguna ausencia. Quizás uno de esos recuerdos que a veces se cuelan sin permiso. Fotografiar es una postura, una manera de estar en el mundo, que se filtra por el visor sin que uno la llame o busque muchas veces. También hay un tercer actor, el que no elegimos, quien mira nuestra foto y también pone lo suyo. Ve su propia ausencia, su propio recuerdo, aunque la imagen sea la misma que vos creaste. ¿Y qué es ...