No siempre sabemos hacia dónde. Pero a veces, donde no, con eso alcanza. Hay extraña claridad, en conocer los bordes. Lo que ya no va. Lo que se toleró, demasiado tiempo por miedo, por costumbre, por no saber que existía otra cosa. Lo que dejó un rastro de cansancio que no miente. Saber lo que no se quiere, no es poco. Es, en muchos casos, el único mapa disponible. Y los mapas al revés, también orientan. Te dicen por dónde no ir, que a veces es más valioso que saber el destino. Porque el que conoce sus límites, camina distinto. No a ciegas. Con una brújula hecha de experiencias propias, de heridas que enseñaron, de puertas que se cerraron desde adentro y no desde afuera. El que todavía no sabe lo que quiere, no está perdido. Está eligiendo, que es una forma más honesta de llegar... " El Mapa al Revés." #ReflexionesenOjotas #ApuntesAlMargen #MicroHistorias
Segunda vez en pocos meses. El mismo hallazgo, el mismo golpe. Decenas de fotografías familiares tiradas en la calle, sin ceremonia, sin culpa. No en algún margen olvidado de la ciudad: en el centro. Como si la urgencia de deshacerse de ellas no hubiera podido esperar a llegar más lejos. Fotos que fueron álbumes. Álbumes que fueron domingos, cumpleaños, caras que alguien amó lo suficiente como para inmortalizar. Hoy, descarte. Basura con rostro. Vivimos tiempos que se olvidan solos. Donde el funeral vale más que el muerto, donde lo heredado se mide por lo que puede venderse y lo que no tiene precio no tiene lugar. La "evolución" nos alejó de los momentos y nos acercó a las ventajas. De lo que nos corresponde por el solo hecho de existir, sin haber dado a cambio ni tiempo ni compañía. Así avanza la cultura de lo playo, de lo plástico, de los deseos decretados al universo como si el universo tuviera obligación de escuchar. Las vidas pasan. Los recuerdos, tambi...