... Igual, eso con los años, dejó de avergonzarme. Muchas veces, busqué respuestas, donde se suponía estaban. En una voz, de quien parecía saber más. En papeles, que certificaban una fórmula que otros ya habían probado, y resultaban. Así me encontré, de forma frecuente, con ecos de mí mismo; disfrazados de sabiduría ajena. Hasta que un día, dejé de mirar hacia afuera y decidí escucharme y creer en lo que observaba. Hay saberes, que no se estudian. Viven dentro de la memoria, más viejos que cualquier libro. No llegan en frases ordenadas, ni en consejos prolijos. Llegan como intuición, como sensación en el cuerpo, como un tirón que avisa, antes de que la mente entienda por qué. Mi historia, la que de a ratos comparto, no es la que queda bien en un papel, en un guión cuidado. Son simples anécdotas de tropiezos sin gloria, decisiones sin moraleja, tramos enteros donde no entendí nada hasta mucho después. Las historias prolijas se inventan para atraer, para no asustar a nadie. L...
Porque a veces, lo que en verdad atrapa, no entra siempre por la vista; la primera impresión. Entra por otro lado, más lento, más raro de nombrar. Hay personas que con palabras, ideas, gestos; dejan una marca, unabintriga, que ninguna foto deja. Su forma de pensar, una manera de mirar el mundo que, abre una puerta donde uno quizás no esperaba. Creo esto seduce más, dura más, que cualquier adorno bien iluminado, de esos de vitrina de exposición. Lo físico, generalmente, entra rápido, se acomoda rápido. Pero lo otro, lo que pasa por la cabeza, eso que se queda ahí dando vueltas, eso es lo que de verdad no se olvida. Lo que uno sigue pensando al otro día, sin saber muy bien por qué. Capaz, por eso, cuesta tanto explicar de qué nos enamoramos. Porque lo intentamos explicar mirando lo que se ve, cuando la respuesta estaba en otro lado, pensando, sintiendo, vibrando. " Porque a veces..." MC #ReflexionesenOjotas #ApuntesAlMargen www.reflexionesenojotas.blogspot.com