Antes se llamaba "Conversación". Ese difícil y antiguo arte de decir lo que se quiere decir, de escuchar lo que el otro necesita escuchar, de encontrar las palabras que abren en lugar de las que cierran. Hoy, en tiempos de IA, le decimos "Prompting". Ahora resulta que, las máquinas más sofisticadas que el dinero humano pudo construir, responden mejor a quien sabe conversar. A quien pregunta con precisión, ideas claras, y a veces con agregado de alma. A quien entiende que, una pregunta mal hecha, es una puerta mal puesta: no protege ni deja pasar. La Ironía es perfecta: enseñamos a hablar a máquinas, y las máquinas nos recuerdan, lo que nosotros venimos olvidando. Cómo que el que escucha bien, pregunta bien. El que pregunta bien, piensa bien. Siempre fue así, en la mesa familiar, en el consultorio, en la plaza, en un poema. La llamada " Inteligencia Artificial", en definitiva, no inventó nada. Solo puso un espejo nuevo frente a una verdad vieja....
Olvidamos nombres. Guardamos números. Olvidamos caras. Guardamos banderas. Olvidamos el dolor ajeno. Exhibimos el propio. Cada generación elige qué enterrar y qué vender. La memoria es un territorio. Tiene dueños. Se abreva. Se cierra. Nosotros decidimos quién merece ser recordado y quién merece el silencio. Y callamos. Y vendemos. Y compramos. Y olvidamos. " El Olvido que Elegimos..." MC #ReflexionesenOjotas