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Al fin de cuentas, siempre fue lo mismo, aunque le cambiaran el nombre...

Antes se llamaba "Conversación". Ese difícil y antiguo arte de decir lo que se quiere decir, de escuchar lo que el otro necesita escuchar, de encontrar las palabras que abren en lugar de las que cierran. Hoy, en tiempos de IA, le decimos "Prompting". Ahora resulta que, las máquinas más sofisticadas que el dinero humano pudo construir, responden mejor a quien sabe conversar. A quien pregunta con precisión, ideas claras, y a veces con agregado de alma. A quien entiende que, una pregunta mal hecha, es una puerta mal puesta: no protege ni deja pasar. La Ironía es perfecta: enseñamos a hablar a máquinas, y las máquinas nos recuerdan, lo que nosotros venimos olvidando. Cómo que el que escucha bien, pregunta bien. El que pregunta bien, piensa bien. Siempre fue así, en la mesa familiar, en el consultorio, en la plaza, en un poema. La llamada " Inteligencia Artificial", en definitiva, no inventó nada. Solo puso un espejo nuevo frente a una verdad vieja....
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El Olvido que Elegimos...

Olvidamos nombres. Guardamos números. Olvidamos caras. Guardamos banderas. Olvidamos el dolor ajeno. Exhibimos el propio. Cada generación elige qué enterrar y qué vender. La memoria es un territorio. Tiene dueños. Se abreva. Se cierra. Nosotros decidimos quién merece ser recordado y quién merece el silencio. Y callamos. Y vendemos. Y compramos. Y olvidamos. " El Olvido que Elegimos..." MC #ReflexionesenOjotas 

Hay cosas que no se compran, hay cosas que no siempre se venden. Hay cosas, que nunca se recuperan...

Hay veces donde preferimos invertirlo, con esperanza, sabiendo de no recuperarlo, pero que haya sido útil. Otras donde lo entregamos con fe, pero el tiempo te demuestra que fue perdido. También decidimos intercambiarlo por dinero, por cosas, por sensaciones; pero muchas veces sin pensar, que se gana y que se pierde.  Con todo esto, solo queda evaluar antes y durante. Quien juega con tu tiempo, juega con tu vida, incluso vos. Pensá, meditalo, elegí bien... #ReflexionesenOjotas #ApuntesalMargen

Hay una distancia (mínima en apariencia, pero infinita en sus consecuencias) entre Ver y Mirar...

Como la que separa el gesto distraído de hojear de ese otro, más hondo, en el que uno se detiene y deja que algo ocurra. Ver, es apenas rozar la superficie de las cosas; Mirar, en cambio, es aceptar el riesgo de que ellas nos devuelvan la mirada. Quizá por eso vivir no sea otra cosa que elegir, a cada instante, entre aceptar lo dado o interrogarlo. Entre pasar de largo o abrir una fisura en la costumbre. Toda fotografía, termina entonces, no siendo una respuesta sino una pregunta suspensa. Un umbral. Un quizá. Algo en ella se ofrece, sí; pero nunca del todo: hay siempre un resto, una zona que insiste en no dejarse domesticar. Y es ahí donde empieza el verdadero juego. Porque lo insólito no irrumpe por sí solo; espera. Es paciente. Se reserva para ese visitante que no se conforma con la cascara, que sospecha de lo visible y tantea, como quien ajusta el foco en la penumbra buscando una forma que todavía no termina de revelarse. Mirar una fotografía es, entonces, un acto de de...

Nada más valiente, que revelarse contra el destino. Ese eterno empecinado, que te empuja hacia otro lado...

El "Destino", esa historia que otros escribieron, antes de que pudieras hablar. Te la cuentan de niño, con voz suave, casi como caricia. Te dicen que, hay un lugar para cada uno, que el río sabe adónde va, que rendirse también puede llamarse paz. Pero hay quienes, un día miran el agua, pero eligen caminar a contracorriente. No porque sea fácil. Sino porque aguas abajo, al final de toda comodidad, siempre está el mar de eso que nunca quisiste ser. Construir, no es un acto ordenado. Es terco, es torpe, duele en los huesos. Es levantarse sin aplausos, elegir sin garantías, apostar por lo que todavía no existe pero que tus manos ya reconocen. El "Futuro", no espera a nadie. El futuro se hace, se rompe y se vuelve a hacer. A veces en silencio. A veces con rabia. Siempre con las manos sucias. La pregunta no es si el destino existe... La pregunta es, si vas a dejar que alguien más lo escriba por vos... MC #ReflexionesenOjotas  #ApuntesAlMargen

¿ Quién sos, en verdad?. Alguna vez, ¿ te lo preguntaste realmente?, no de pasada; no como quien hojea un cuaderno que no le pertenece...

¿ Quién sos? ¿ Quién creés ser? Ojo, la respuesta no viene sola, ni viene limpia. Vive entre lo que mostrás y lo que escondés, entre lo que decís y lo que tragás. Somos lo que hacemos, sí. Pero también, lo que no nos animamos a hacer; eso que callamos a tiempo, o demasiado tarde. Somos los deseos que confesamos y esos otros que enterramos sin velorio. Somos causa, pero también herida; construcción, pero también derrumbe (el propio, el ajeno). Nuestra identidad, no es una figura pulida, como quizás auto percibimos. Tiene bordes, tiene sombra. Algunas partes son suaves al tacto; otras, cortan. Somos ese que eligió vivir de verdad, o el que solo se conforma con no morirse. El que borró los “quizás”, por miedo a verse en un espejo que no miente, que no perdona, que simplemente muestra, devuelve. Según dicen, “ somos lo que hacemos, con lo que otros hicieron de nosotros”. Con el amor que nos dieron, muchas veces mal dado, con el daño que nos formó sin permiso. Para bien, para ma...

#SegúnDicen Hay tantas Miradas, como Estados del Alma…

Shakespeare decía que, las palabras muchas veces mienten, que están llenas de falsedad o de arte. Pero la Mirada, no miente. Es el lenguaje directo del corazón, sin filtro, sin edición. Están las Miradas alegres, las tristes. Las que esconden un suspiro enamorado. Las nostálgicas que cargan el peso de lo que fue. Y también están esas otras, las vacías, con gusto a nada. Almas perdidas que no saben de dónde vienen ni hacia dónde van. Hay Miradas que reflejan esperanza, fe, amor. Y hay de esas otras, que es mejor no cruzarse: las que destilan odio, rencor, sed peligrosa de venganza que se nota aunque no se nombre. La Mirada más bella es la del amor instalado. Dicen que cuando alguien ama de verdad, las pupilas se dilatan. Como si el alma necesitara más espacio para que entre el otro, para que camine por ese interior y llegue hasta el fondo, donde lo está esperando todo lo que tiene para dar. Porque la Mirada es la Ventana del Alma. Y hay tantas ventanas, como estados internos...