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Hay una distancia (mínima en apariencia, pero infinita en sus consecuencias) entre Ver y Mirar...


Como la que separa el gesto distraído de hojear de ese otro, más hondo, en el que uno se detiene y deja que algo ocurra.

Ver, es apenas rozar la superficie de las cosas; Mirar, en cambio, es aceptar el riesgo de que ellas nos devuelvan la mirada.

Quizá por eso vivir no sea otra cosa que elegir, a cada instante, entre aceptar lo dado o interrogarlo. Entre pasar de largo o abrir una fisura en la costumbre.

Toda fotografía, termina entonces, no siendo una respuesta sino una pregunta suspensa. Un umbral. Un quizá. Algo en ella se ofrece, sí; pero nunca del todo: hay siempre un resto, una zona que insiste en no dejarse domesticar.

Y es ahí donde empieza el verdadero juego.

Porque lo insólito no irrumpe por sí solo; espera. Es paciente. Se reserva para ese visitante que no se conforma con la cascara, que sospecha de lo visible y tantea, como quien ajusta el foco en la penumbra buscando una forma que todavía no termina de revelarse.

Mirar una fotografía es, entonces, un acto de desobediencia.

Uno intuye (sin saber bien por qué), que hay capas que prefieren permanecer ocultas. Capas protegidas por la costumbre, por la educación de la mirada, por esa cortesía silenciosa que nos enseña a no ir demasiado lejos, a no insistir.

Pero mirar de verdad exige lo contrario.

Exige sostener la mirada, un segundo más.
Exige no conformarse, con la nitidez inmediata.
Exige dejar que lo borroso, diga también lo suyo.

Porque detrás de lo evidente, siempre hay algo más: un temblor, una grieta, una historia no contada del todo o que apenas empieza a insinuarse.

Y entonces, la fotografía deja de ser imagen, se vuelve territorio.
Un lugar donde algo nos espera, no para ser comprendido de inmediato, sino para ser recorrido.

Porque en el fondo, Mirar no es otra cosa que eso: entrar.

Aceptar que, después de haber visto de verdad, ya no hay regreso posible a la simpleza de haber mirado sin ver...

MC

#Reflexiones

#AprendeFotografía😉📸 en Paraná 
www.mauriciocaminos.com

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