Pensar que día a día, la rutina nos come la cabeza, nos olvidamos de la persona que más importaba en nuestra vida: ese niño que fuimos.
Ese que tenía sueños grandes, que no conocía el "no se puede" y para quien la vida siempre se vivía como era aventura.
Mirá esta foto. Imaginate que ese niño/a hoy te visito y te tiene enfrente. Vos qué creés que te diría?.
Quizás, con ojos llenos de curiosidad, te preguntaría:
- Che, y todo eso que queríamos ser?. Dónde quedó?
- Por qué te olvidaste de jugar?
- En que momento te hiciste tan adulto y complicado?
- Por qué pensás tan distinto ahora?. Porque tenés miedo de soñar?
Y si, puede ser doloroso sentir que lo decepcionamos. Pero escuchá bien, no importa la edad que tengas, él te está mirando, y esperando.
Ese chico/a, nunca quiso ser perfecto/a; siemplemente queria que seas feliz sin cuentos. Quiere hoy, que te animes a ser quien querías ser.
Si, quizás los planes cambiaron, las expectativas no se cumplieron... no pasa nada. No es un fracaso, es un desvío. Aún estás a tiempo de volver a casa. Aún estás a tiempo de recuperar tu esencia.
Date un abrazo a vos mismo, y empezá a hacer feliz a tu yo de niño, hoy. Que se sienta orgulloso. Porque vos sos el único que puede dárselo...
#ReflexionesenOjotas
#ApuntesalMargen
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