Algunas veces, en el reverso de viejas fotos, en algún papelito, alguna vieja libreta (o en el celu hoy día), hay veces que anoto cosas.
Una fecha, una frase suelta, el nombre de alguien que ya no está o sí. No para que lo lea otro; solo como señalador para que mi memoria, tenga de dónde agarrarse cuando empiece a resbalar.
Nunca creí tener madera de escritor, tampoco ansias o ganas de serlo. Años atrás, intente algún taller de escritura creativa, alguna vez, pero lo mío nunca fue la poesía. Lo mío, es generalmente, prosa simple; contar lo que pasa o lo que pasó, mío o ajeno, sin ambición ni adornos.
La idea siempre fue otra, acompañar mis fotos con algunas pistas de aquel momento, lo que me llevó a apretar el obturador. Simple registro, nada más.
De chico siempre fui de leer, cuando aprendí, no paré más. Una historia, trás otra. Eran otros tiempos, sin mucha distracción alrededor; se vivía más el momento, y uno aprendía a llevarse bien consigo mismo sin necesidad de andar anestesiado, ni entretenido todo el tiempo. Quizás, de ahí venga esta "malacostumbre", de guardar cosas en palabras.
Hace un tiempo, fue una psicóloga, la que insistió en esto. Me dijo que yo era de guardar todo adentro, acumular, y que eso con el tiempo pesa hasta que te explota encima. Así somos los introvertidos, caminamos el día a día sin molestar a nadie, pero con la mochila bien cargada y sin pedir.
Fue entonces que tome esta hábito, empecé a escribir más para mi. Sin destinatarios, sin consejos para nadie, solo ir dejando migas en el camino, para cuando la memoria pida refresco. Porque cuando uno baja ideas, pensamientos y cosas al "papel", eso ya deja de dar vueltas, no pesa tanto, y puede verse un poco más desde fuera.
Como con las fotos. Uno va creando disparadores, para que los recuerdos, no se pierdan cuando el telón empieza a cerrarse.
" ¿Porque Escribo?."
MC
#ReflexionesenOjotas #ApuntesAlMargen
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